Destrucción del patrimonio: Hoy, Monteagudo (1)

Capiteles de alabastro, yeserías de ataurique (u arabesco),pencas lisas…Ojalá una mente brillante inventara una máquina del tiempo, con la que viajar 9 siglos atrás, para  poder embriagar la vista con los elementos decorativos del Castillejo, procedentes del gobierno de Ibn Mardanis, en épocas tan antiguas en las que nuestra tierra era temida y respetada. Hablamos de una imponente residencia almorávide, equipada con preciosas pinturas decorativas y geométricas, además de contar con una planta antecesora del Patio de los Leones de la Alhambra. Tributaria de los reinos cristianos, y enemiga a ultranza de los reinos almohades.

Tampoco hay que olvidarse del mejor conservado de todos, el castillo de Larache, (o Alharache),el palacio de recreo más occidental, con ruinas de un palacio mucho más anterior a la época almohade.

Pero el principal reclamo es el Castillo de Monteagudo, una impresionante fortaleza cabeza de un reino moro, con una planta de 45 por 25 metros, coronado la llanura de huerta de Murcia sobre un enorme cerro. Una conjunción de torres en ángulo entrante, torreones cúbicos y tapiales de argamasa de gran calidad, ladrillos y zócalos. Con murallas reformadas desde la época de los romanos, hablamos de un castillo que ha sido residencia de reyes ilustres como Alfonso X el sabio, Violante de Aragón o Ibn Mardanis, además de ser mencionada en escritos de Felipe II, debido a su carácter estratégico. Del siglo XIV hasta el siglo XVI fue considerada un bastión principal que limitaba los intereses del reino Valencia,dependiente del de  Aragón, con el de Castilla.

Hablamos de unas fortalezas que a pesar de los cazarrecompensas, han podido llenar las vitrinas de nuestros museos arqueológicos con piezas íberas,romanas y árabes de gran valor, han inspirado romances y lendas como la Balada de Zaira , la leyenda de Wazir o la Virgen de las lágrimas, y ha sido una fuente de inspiración tanto para artistas y gente normal, que tiene la curiosidad de saber el por qué de ésta fortificación, y su papel en la Historia.

Debido a todo lo que he descrito anteriormente, veo con preocupación el pésimo estado de conservación de las tres fortificaciones, debido al paso imparable del tiempo y a 5 siglos de dejadez.Pero, muy a mi pesar, la gravedad de la mayoría de las cicatrices se debe a prácticas y hechos no tan dispersos en el tiempo procedentes del siglo pasado, de carácter político y sociológico, sin contar con las que están por venir. He aquí, desde mi punto de vista,  las causantes de ésta situación:

1-CONSTRUCCIÓN DEL MONUMENTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.

El día 30 de Mayo de 1919, España se consagró a esta figura por orden del rey Alfonso XIII, como muestra de gratitud de la nación al haberla librado de la Primera Guerra Mundial.Por ello, se decidió erigir una imagen en la cima del castillo. A pesar de contar con detractores, que veían como la figura histórica del castillo iba a deteriorarse o a deslucir, el proyecto siguió adelante. Para la subida de los materiales a la cima del castillo, se destruyó parcialmente una muralla, para que una vagoneta con raíles pudiera pasarlo todo a la cima. Los métodos de construcción fueron muy difíciles, mediante la colocación de andamios a una gran altitud, y sin métodos de fijación ni redes para los trabajadores, con el vacío a sus pies.Por suerte no murió ningún trabajador en los 5 años de construcción.

Cabeza-del-Cristo-de-Montea

Hubo que rellenar huecos de la cima, cegar una sima, e incluso una escalera de Caracol, que permitía la entrada a las entrañas de la fortaleza.Tras cinco años de trabajo, se inauguró en el año 1926, la imagen  de una mole de 20 toneladas,sobre una superficie de 70 metros cuadrados, encima de de un pedestal rectangular de 20 metros de altura con 2 salientes situados más abajo, en los que  se instalarían imágenes de San Francisco Javier y San Francisco de Asís, ambas de 4 metros de altura. La imagen del Cristo era de unos 30 metros de altura, situada sobre una base esférica, y con los brazos extendidos en dirección al Santuario de la Fuensanta. Pero tras el estallido de la Guerra Civil Española, en la Sesión Plenaria del 11 de Septiembre de 1936 gracias a la intervención de la Minoría Socialista se acordó por unanimidad la demolición de la estatua, y que los donantes que financiaron la obra, corrieran con los gastos de la demolición. En la parte trasera de la enorme cabeza de la estatua había una caja metálica con los nombres de los donantes. Por tanto, a las 16:30 del  martes 24 de noviembre de 1936, se dinamitó la imagen religiosa mediante unas cargas de dinamita colocadas en su base. Afortunadamente, se evacuó a las casas de los alrededores del castillo, y se pusieron cables tensores en las extremidades  para que la caída del monumento fuese para atrás, en la gran explanada del castillo, quedando a día de hoy restos expandidos por toda la fortaleza.

Y no contentos con el daño que se le hizo a la integridad del Castillo, tras acabar la guerra civil se nombró una junta que se encargará e organizar tareas de reconstrucción del monumento. El escultor Nicolás Martínez, autor de la primera obra, supervisó la construcción de un monumento menor al anterior, de 14 metros de altura con los brazos abiertos. A las 6 de la tarde del Jueves 11 de Octubre de 1951 se terminó su construcción con un acto simbólico: introducir en la parte superior de la estatua un pergamino que posteriormente fue tapado con cemento,  firmado por el Obispo de la Diócesis, el Gobernador Civil de la provincia, el Presidente de la Diputación, el Alcalde de la Capital, y otras personalidades.

En él se escribió lo siguiente:

“El día 28 de octubre de 1951, solemnidad de Cristo Rey, con asistencia de todas las autoridades eclesiásticas, civiles y militares de la provincia, en el vigésimo quinto aniversario del monumento erigido en el año 1926, impía y sacrílegamente destruido en 1936, grandiosamente restaurado, fue solemnemente erigido este monumento en reparación y desagravio al Corazón de Jesús, por injuria que se le infirió oficialmente en el año 1936”.

Un triste colofón que deja a un castillo deteriorado, y una confrontación entre la gente que profesa el cristianismo y la que no.

2-LA PASIVIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES EN CUANTO A SU CONSERVACIÓN Y TITULARIDAD:

El castillo y castillejos han pasado de titularidad pública, regional y privada varias veces, quedando a día de hoy el Castillo de titularidad estatal, el Castillejo de titularidad autonómica y el de Larache de titularidad privada. El Estado siempre ha vacilado a la hora de comprar el resto de las fortalezas, confiriendo esa responsabilidad a la Comunidad Autónoma, y viceversa, mientras el estado de los castillos empeoraba a marchas forzadas. Las manos privadas no reparan debidamente las fortalezas (como en el caso del castillo de Larache), o impiden que la comunidad autónoma realice reparaciones, alegando que es una propiedad privada. Este es un problema tajante, y debería solucionarse mediante una negociación en la que impere el consenso de ambas partes, y obtengan beneficio, ya sea por venta, convenio o cesión.

3-FALTA DE SEGURIDAD  GAMBERRISMO,  Y CONTROVERSIA QUE DESPIERTA LA IMAGEN RELIGIOSA QUE CORONA DEL CASTILLO:

En las inmediaciones del castillo no hay ningún tipo de seguridad, la localidad no cuenta con una comisaría de policía, y a pesar de la proximidad de casas particulares que flanquean el castillo, la altitud de éste hace que se encuentre muy aislado a los ojos de todos, por tanto podemos observar desperfectos ocasionados por puro gamberrismo, como son las pintadas y trato desfavorable al inmobiliario público que conforma el castillo y sus accesos, o por gente inspirada por fines reivindicativos, debido a su inclinación religiosa inexistente, o contraria al cristianismo.

Vivimos en un estado aconfesional, y ya han habido casos de colectivos y letrados que han pedido por vía judicial la retirada de la imagen religiosa que corona al castillo, tales como el letrado José Luis Mazón, un murciano que ya buscó fallidamente retirar otras imágenes religiosas de renombre, como la Cruz de la muela de Orihuela sin obtener éxito.Esta persona ya ha protagonizado otros casos polémicos, y se le conoce con el sobrenombre del “defensor de las causas perdidas”.Esperemos que lo haga por plenas convicciones morales, y no por ahondar en la vida pública y alcanzar fama.

En mi opinión, “a lo hecho, pecho”, la imagen del santo aunque no sea imparcial, es imponente, y está muy arraigada en el colectivo huertano, y es un símbolo por el que se relaciona a todos los niveles al pueblo de Monteagudo y a la Región de Murcia. Además se han registrado accidentes mortales, pero sólo uno de ellos acabó con la muerte de un joven y una joven ucranianos, al caerse de la cima del castillo. Aunque es un hecho aislado, que por desgracia ocurre en otras fortificaciones, en éste programa de Cuarto Milenio parece que se esmeran más en desacreditar al lugar y a especular con poderes sobrenaturales sin aportar pruebas tangibles que a informar de un suceso: 

4-LOS PROYECTOS PRESENTES Y FUTUROS:

¿Son lo más adecuado para la conservación?Se construyó un centro de visitantes de Monteagudo, en el que a base de réplicas y exposiciones, se explicara la riqueza arqueológica e histórica que antaño tuvo Monteagudo en torno a donde está actualmente la fortaleza, mostrando como era la vida de las antiguos pobladores de la zona. Todo bien, pero si construimos este centro de acero oxidado a escasos centímetros de donde están los restos de  la antigua y derruida ermita de San Cayetano, lugar de reposo del patrón de la localidad, además de unas fuentes que hacen humedecer y agrietar la arquitectura neoclásica del edificio, ¿dónde está el beneficio?

Pero el proyecto más preocupante es el de construir un funicular y unas escaleras mecánicas hasta lo alto de la montaña. Se instauró en el año 2011, y la fecha límite para su realización era de 4 años. Estaría formado en cuatro fases, y el gasto rondaría los 8 millones de euros.El consorcio turístico: “Murcia, cruce de caminos” ha entregado a Bienes Culturales para solicitar la ayuda del  1% cultural, medida de la que la catedral de Murcia se benefició.El dinero saldría de las 3 administraciones, y en menor parte de particulares privados.La intención final es unir las 3 foralezas, y mejorar los accesos al castillo, al igual que los accesos por carretera y la restauración del los castillos (salvo del de Larache, que ya tuvo trabajos arqueológicos). Visto el panorama, Me torturo a mí mismo con las siguientes preguntas:”sí, se va a restaurar el conjunto arquitectónico, pero, ¿a qué precio?”

¿De verdad los responsables del proyecto van a contar con ayuda de expertos arqueólogos y se va a respetar la esencia de las construcciones?

¿De verdad va a acudir una gran afluencia de turistas?

¿de verdad va a ser rentable? (el dinero va a salir mayoritariamente de los impuestos de los murcianos).

¿Está asegurada la integridad de las construcciones si se realiza la obra? (Se ha comentado la posibilidad de agujerear el castillo por la mitad para hacer un ascensor al igual que en  otros castillos, un hecho terrible para la fortaleza).

Esta intentona de emular al cristo redentor de Rio de Janeiro es osada y arriesgada. Parece que se nos olvida que el Cristo del Corcovado está sobre el Cerro del Corcovado, una roca enorme de 713 metros de altitud, y que no está hueco como el Castillo de Monteagudo, ya que cuenta con una serie de túneles subterráneos que van al resto de fortalezas, al conjunto monumental de Santa Eulalia (Murcia) y a la pedanía de la Cueva (Monteagudo). Hay documentación y relatos de personas que aún viven que lo corroboran. Por tanto, me preocupa la cantidad de agujeros que hay en todo el castillo, además de las pequeñas dimensiones con las que cuenta el mirador del Castillo, y el firme irregular del suelo, hechos que dificultarían que la totalidad de personas que quepan en un funicular puedan estar en el mirador y en la base del castillo con todas las garantías de seguridad. Me encantaría que las obras relanzaran a Monteagudo y dinamizaran el turismo, pero en caso de no atraer a público deseado, quien acarrearía con las pérdidas económicas serían los propios ciudadanos.

La crisis ha detenido en seco toda esta iniciativa, pero espero que de aquí a un tiempo se llegue a un término medio, en el que se asegure la perdurabilidad de las fortificaciones, que son parte del  Patrimonio Histórico de todos.

FUENTES CONSULTADAS:

Infocatólica

La verdad

La verdad

Lugares olvidados

MORENO TRAVER, Julián. MONTEAGUDO,sus castillos y sus monumentos. Julián Moreno Traver, ISBN:84-300-2923-0

Wikipedia

Youtube

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